Tratamiento psicológico.

En relación al tratamiento psicológico que se ha desarrollado para la rehabilitación de los pacientes adictos a la nicotina, se utiliza la Terapia Cognitivo Conductual, la cual se ha aplicado inicialmente en el problema del consumo del alcohol y en el tratamiento de las farmacodependencias.

La Terapia Cognitiva, fue desarrollada por Aarón T. Beck quién inicialmente la aplicó en los trastornos emocionales, primordialmente en la depresión. Beck y sus colaboradores parten del principio de que “la manera en que los pacientes perciben y, en consecuencia, estructuran el mundo es lo que determina sus emociones y conductas”. Partiendo de este principio, se reconoce desde hace tiempo una relación entre cognición, afecto, fisiología y conducta, por lo tanto la naturaleza del problema de las adicciones, debe manejarse teniendo presente estos factores.

Los sujetos con un pensamiento automático negativo sobre sí mismos y sobre las situaciones por las que atraviesan, hacen valoraciones generalmente distorsionadas o exageradas, que los conducen a tener una respuesta conductual y emocional disfuncional que se manifiesta en una serie de señales o síntomas (tensión, ansiedad, ira, desesperación, frustración, etc), que sólo los llevan a la búsqueda del objeto que les proporcione una satisfacción, un escape, un olvido o a la resolución de problemas momentáneos pero que no resuelven realmente la situación, en el caso de las adicciones, el sujeto comienza a desarrollar creencias alrededor de su adicción: “si fumo me sentiré mucho mejor”, “si compro un cigarro y lo fumo mi tensión disminuirá poco a poco”, etc.

Bajo estos conceptos, la meta de la Terapia Cognitivo Conductual es “ayudar a los pacientes a que descubran su pensamiento disfuncional e irracional, que analicen y comprueben en la realidad su pensamiento y su conducta y construyan técnicas más adaptativas y funcionales de respuesta que le permitan afrontar los problemas.
En el Centro Integral de Tratamiento del Tabaquismo y otras Adicciones, la utilización de la terapia cognitivo-conductual para el tratamiento de los fumadores tiene como objetivo ayudarles a:

  • Examinar la secuencia de los acontecimientos que lo llevan al uso del cigarrillo y entonces explorar las creencias básicas del individuo acerca del valor que le otorga a la sustancia adictiva (nicotina).
  • Aprender a evaluar y considerar las formas en que su pensamiento erróneo produce angustia y modificarlo.
  • Aprender a construir un sistema de control que pueda aplicar cuando se enfrente con los impulsos de fumar.
  • Evaluar minuciosamente las ventajas y desventajas a corto y largo plazo de fumar, mediante el análisis del costo y beneficio.
  • Encontrar formas más satisfactorias de afrontar los problemas reales y sentimientos desagradables sin tener que volver a fumar.
  • Enseñar al paciente a ser asertivo y a desarrollar nuevas habilidades interpersonales.


Finalmente, la ventaja que tiene la Terapia Cognitivo Conductual en el abordaje terapéutico del abuso y dependencia de sustancias adictivas es su énfasis en:

  • La identificación y modificación de creencias que exacerban el craving o deseo irrefrenable de consumir.
  • La mejoría de los estados de afecto negativo que normalmente disparan el consumo de la droga.
  • Enseñar a los pacientes a aplicar una batería de habilidades y técnicas cognitivas y conductuales y no meramente la fuerza de voluntad para poder llegar a estar libres de la droga y lo más importante, para mantenerse sin consumirla.
  • Ayuda a los pacientes a ir más allá de la abstinencia, ya que les permite hacer cambios positivos e importantes en la forma en que se perciben a sí mismos, a su vida y a su futuro, conduciéndolos a un estilo de vida nuevo.