Esté preparado para las recaídas y las situaciones difíciles.

Muchas personas vuelven a fumar después de haber dejado de hacerlo por algún tiempo. El tabaquismo es una de las adicciones que presenta una alta tasa de recaídas, especialmente durante los primeros tres meses después de haber dejado de fumar. No se desanime o sienta un fracaso si comienza a fumar de nuevo. Recuerde, la mayoría de las personas tratan varias veces de dejar de fumar antes de lograrlo. He aquí algunas situaciones difíciles de las cuales hay que estar pendiente:
    Alcohol. Evite las bebidas alcohólicas. El beber aumenta las posibilidades de volver a fumar.
    Otros fumadores. Estar en donde hay personas fumando puede hacer que usted desee hacerlo.
    Aumento de peso. El incremento de peso que se da al dejar de fumar tanto en hombres como en mujeres es de aproximadamente un kilo. Esto es normal porque la nicotina aumentaba la tasa metabólica así que aunque coma lo mismo tendrá un ligero aumento de peso, pero si Usted sigue una dieta saludable y se mantiene activo pronto recuperará su peso anterior. Es importante que durante este proceso trate de pesarse cada semana para poder tener un mejor control de su peso. No deje que el incremento de peso lo distraiga de su meta principal: dejar de fumar.
    Mal humor o depresión. Hay muchas formas de mejorar su estado de ánimo en lugar de hacerlo fumando. Recuerde que debe aprender nuevas formas de enfrentar los problemas y de canalizar sus emociones.
    Fantasía del control. Algunos ex fumadores comienzan a desarrollar pensamientos de control, es decir creen que pueden controlar el consumo de cigarros, sin embargo recuerde que el tabaquismo es una adicción en la cual no existe la moderación solo la abstinencia. Tener este tipo de pensamientos permisivos de “solo uno, yo puedo controlarlo”, “no pasa nada si me fumo un solo cigarro”, pueden llevarlo a recaer y a tirar por la borda todo el esfuerzo que ha realizado. Recuerde que el cigarro era el que lo controlaba y no viceversa.
    Analice qué le llevó a volver a fumar. Se considera que una recaída no es volver a fumar sino empezar a tener pensamientos disfuncionales (“ ya llevo mucho tiempo sin fumar, me caería bien fumar un solo cigarro…” “si fumo estoy seguro de que me sentiría menos triste…” “ no puedo aguntar las ganas de fumar…”, etc) que culminan en el hecho de volver a encender un cigarrillo.
    Nunca posponga dejar de fumar cuando tenga una recaída, entre más pronto deje de hacerlo, mayores posibilidades de éxito tendrá. Aunque en estos momentos tenga algunas preocupaciones o problemas, recuerde que nunca habrá un momento ideal para dejar de fumar. Además recuerde que en la medida en que Usted se encuentre bien podrá responder mejor a los problemas.
    Ensaye nuevas técnicas para dejar de fumar, las condiciones actuales son diferentes a cuando dejó de fumar la última vez. Lea de nuevo esta página y ponga en práctica algunas sugerencias que no hizo anteriormente.
    Si ha recaído y no puede PARAR, es importante que busque urgentemente apoyo profesional, ya que quizás es necesario que tome un tratamiento integral que nuevamente le permita dejar de fumar. En esta situación puede llamarnos, el personal del Centro estará dispuesto a escucharlo y a proponerle algunas sugerencias para hacer un nuevo intento. Lo importante no es que se preocupe, sino que se OCUPE.