Recurra a algún medicamento y úselo correctamente.

El grado de dependencia física a la nicotina que ha desarrollado su organismo a lo largo de su vida como fumador determina en buena parte la intensidad del síndrome de abstinencia cuando usted deja de fumar. Este síndrome de abstinencia es el malestar que siente un fumador cuando decide dejar de fumar y no utiliza ningún medicamento de apoyo.
En el síndrome de abstinencia por falta de nicotina se puede presentar uno o varios de los siguientes síntomas:
1. Melancolía o depresión
2. Insomnio
3. Irritabilidad, desaliento, ira
4. Ansiedad
5. Dificultad en la concentración
6. Inquietud
7. Disminución de la frecuencia cardiaca
8. Aumento de peso o de apetito
Estos síntomas y signos van desapareciendo poco a poco, sin embargo hay algunas estrategias que puede utilizar para reducirlos y que encontrará más adelante en esta página.

Para evaluar su grado de dependencia física a la nicotina solamente es necesario contestar el test de Fagestrom que mide su dependencia a la nicotina.

Hay medicamentos que pueden ayudarle a reducir el síndrome de abstinencia, con lo que se incrementa notablemente el éxito del tratamiento. Pregunte a su médico cuál sería el mejor medicamento para Usted, o bien como le mencionamos anteriormente busque ayuda profesional en las Clínicas para el Tratamiento del Tabaquismo.
Hasta el momento, los medicamentos aceptados por la Secretaría de Salud para el tratamiento del tabaquismo son:
  • Medicamentos de Reemplazo de Nicotina (TRN). Este tipo de medicamentos funcionan sustituyendo parte de la nicotina que Usted ansía cuando está dejando de fumar, con la ventaja de que no contienen las aproximadamente 4000 sustancias químicas nocivas que se encuentran en el humo de cigarro.

    Las TRN siempre se utilizan en dosis menores a la cantidad de nicotina que Usted introducía a su organismo al fumar y se van reduciendo gradualmente a lo largo del tratamiento, en el caso del Centro Integral de Tratamiento del Tabaquismo y otras Adicciones, las utilizamos únicamente durante 8 semanas. Sus diferentes presentaciones, que emplean formas farmaceúticas y vías de administración diferentes, permiten individualizar el tratamiento, en México se cuenta con:
  • Medicamentos utilizados en el Tratamiento del Tabaquismo.

    Nombre genérico
    Contenido
    Terapias de Reemplazo de Nicotina
    Goma de mascar de polacrilex 2 mg de nicotina
    Inhalador bucal de nicotina Cartuchos con 10 mg de nicotina
    Parches de nicotina Parches transdérmicos de 5,10,15 mg de nicotina
    Parches de nicotina Parches transdérmicos de 7,14, 21 mg de nicotina
    No nicotínicos
    Clorhidrato de bupropión Tabletas de liberación prolongada de 150 mg
    Tartrato de Vareniclina* Tabletas de 0.5 mg + Tabletas de 1 mg

* Aprobado por la FDA el 11 de mayo del 2006 y por la SSA el 28 de Septiembre del mismo año.

Las TRN son medicamentos que pueden adquirirse sin receta médica, sin embargo, es importante que se utilicen bajo supervisión de un médico, especialmente los parches que mantienen niveles estables de nicotina en la sangre y pueden tener efectos adversos en pacientes con enfermedades cardiovasculares mal controladas. La utilización de estos tratamientos reduce notablemente el incremento de peso que se presenta después de la cesación del tabaquismo y de manera importante incrementan el éxito del tratamiento.

  • Medicamentos no nicotínicos: el clorhidrato de bupropión de liberación prolongada fue el primer fármaco no nicotínico aceptado para la cesación del tabaquismo, no se ha definido exactamente como funciona pero actúa a nivel del sistema nervioso central, sobre el área que está involucrada en la adicción a la nicotina, el bupropión ayuda a que no haya una súbita reducción de las sustancias químicas que produce el consumo crónico de nicotina, de tal manera que el síndrome de abstinencia se reduce notablemente y el paciente encuentra un apoyo farmacológico importante para dejar de fumar.
    En dosis de 300 mg/día repartidos en dos tomas, durante 8 semanas ha demostrado tener alta eficacia especialmente en fumadores severos, con alta dependencia fisica a la nicotina o en pacientes con antecedentes de haber utilizado TRN y haber recaído. Aunque se puede adquirir sin receta médica, es importante que se utilice bajo supervisión médica ya que está contraindicado en pacientes que sufren convulsiones, anoréxicos, que toman antidepresivos o ansiolíticos. También es importante mencionar que el bupropión no puede consumirse junto con alcohol ni con cafeína.
Un nuevo y promisorio medicamento para el tratamiento del tabaquismo fue recientemente aprobado por la FDA para el tratamienrto del tabaquismo, es el tartrato de vareniclina. Lo más interesante de este nuevo fármaco es que literalmente fue “construido” para ocupar el espacio que ocupa la nicotina en el sistema nervioso central cuando se fuma, por lo que disminuye la urgencia por consumir la droga así como el síndrome de abstinencia. De manera adicional también disminuye el efecto de recompensa de la nicotina. En consecuencia, si un paciente que está intentando dejar de fumar vuelve a hacerlo no será capaz de obtener el mismo efecto de placer que normalmente obtenía al fumar.
Busque ayuda profesional que le permita obtener el máximo efecto de estas terapias, lógicamente se obtienen mejores resultados en las personas que VERDADERAMENTE están tratando de dejar de fumar. En este punto es muy importante recordarle que el tabaquismo es una adicción que genera tanto dependencia física como dependencia psicológica. Para el tratamiento de la dependencia física, se utilizan los medicamentos antes descritos, pero el paciente también debe poner de su parte, los medicamentos no son mágicos y no pueden hacer todo el trabajo.
En lo que respecta a la dependencia psicológica, se ha demostrado que el éxito de las terapias farmacológicas se incrementa de manera importante al utilizar de manera paralela terapias de tipo psicológico, una de las más utilizadas es la terapia cognitivo-conductual, tanto a través de la terapia individual como de la grupal. Su objetivo básico es la reestructuración cognoscitiva (mediante asertividad, motivación, autorregistros, etc) y se destaca el papel de los procesos cognitivos en el desarrollo, mantenimiento y modificación de la conducta. Se busca que el paciente modifique su conducta (consumo de tabaco) y se enfrente a sus percepciones y creencias erróneas (ej., el cigarrillo me tranquiliza, me da seguridad, me acompaña, es como un compañero que nunca me abandona, etc) con el fin de lograr la cesación.
  • Todos los tratamientos para la cesación del tabaquismo son útiles, pero es muy importante utilizarlos de manera adecuada. El fumar cambia la forma en que el cuerpo reacciona ante muchos medicamentos y algunos no actúan correctamente o deben ser administrados en dosis distintas. Al dejar de fumar, la concentración de algunos de estos medicamentos puede variar, por lo que es importante que Usted cuente con apoyo médico. Este es el caso de algunos antihipertensivos, antidepresivos, ansiolíticos y analgésicos.